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    La forma en la qué te comunicas con los demás es importante. Las acciones y recursos verbales y no verbales que utilizamos para interactuar con las personas repercute de forma significativa en nuestro éxito personal, familiar y social. Hay tres estilos básicos de comunicación (estilo asertivo, pasivo y agresivo), y están influenciado por el contexto y las características propias de cada persona.

    Cómo te comunicas con los demás

    El estilo Pasivo

    Es una forma de comunicación en la cual la persona no defiende ni respeta sus propios derechos, al no ser capaz de expresar con claridad sus opiniones y sentimientos.
    El objetivo que se consigue con la comunicación pasiva es evitar a toda costa cualquier tipo de conflicto; significa ser agradable y adaptarse a las necesidades de los demás, sin reparar ni respetar las propias.

    Consecuencias:

    1. Sobre el emisor: le hace sentirse irritado e insatisfecho consigo mismo al ser incapaz de expresar honestamente sus opiniones o pensamientos. Además, estas personas, debido a la incompleta e inadecuada información que comunican, raras veces son tomados en serio o consiguen satisfacer alguna necesidad. Esto les lleva a sentirse incomprendidos y manipulados, cargando con grandes tensiones y frustraciones que terminan en ataques de ira desproporcionados y síntomas como la culpa, la depresión o la baja autoestima.

    2. Sobre los destinatarios: éstos se van “desgastando” por la molestia de tener que adivinar qué es lo que realmente el emisor quiere decir, además de tomar las decisiones y asumir las responsabilidades por ellos. Esto conlleva un deterioro en las relaciones que se tornan frías y evitativas por parte de los destinatarios.

    Rasgos en comunes en las personas que se comunican pasivamente:

    Baja autoestima.

    1. Sentimientos de inferioridad.
    2. Mantienen roles dependientes y pasivos ante los demás.
    3. Necesidad del apoyo de los otros.
    4. Conservan relaciones incómodas que no saben controlar.

    Agresivo

    El estilo agresivo consiste en utilizar una forma de comunicación dañina y desafiante para expresar opiniones, emociones y defender los propios derechos. Conlleva el atacar para defender lo propio, intimidar para hacerse respetar y manipular para conseguir los objetivos personales. La intención de las personas que utilizan este estilo es dominar y forzar a los otros en favor de las propias necesidades. Lo consiguen porque logran debilitar a los demás, que se muestran incapaces de expresar y defender sus propósitos.
    A grandes rasgos, la comunicación agresiva se considera una conducta en la que no se tienen en cuenta ni los derechos ni las necesidades de los demás a la hora de expresarse o conseguir algún objetivo.

    Consecuencias:

    Sobre el emisor: a corto plazo, suele tener consecuencias tanto positivas como negativas. Las consecuencias positivas se producen porque la persona consigue expresar sus opiniones, conseguir los objetivos propuestos y sentirse con poder. No suele recibir réplicas por parte de los demás, lo que le lleva a seguir manteniendo ese tipo de conductas.
    Las consecuencias negativas a corto plazo suelen ser sentimientos de culpa y una posible agresión del destinatario, ya sea de forma verbal o no verbal y directa o indirectamente. A largo plazo, los resultados que obtiene el emisor son siempre negativos. Las relaciones interpersonales estarán cargadas de tensión, sin posibilidad de establecerlas de modo duradero y satisfactorio.
    Sobre los destinatarios: son muy insatisfactorias, se sienten humillados, invadidos y no respetados. Se generan en ellos sentimientos de ira y venganza, además de la evitación de nuevos contactos con el emisor.

    Rasgos en comunes en las personas que se comunican agresivamente:

    Baja autoestima.
    Sentimientos de inferioridad que se esconden bajo la máscara de la dominancia.
    Necesidad de los demás para conseguir sus propósitos y sentirse satisfecho.
    No tolerancia al “no” o la frustración.

    Asertivo

    • Es la capacidad para expresar libremente las opiniones y sentimientos propios sin violar los derechos de los demás. Su propósito es lograr una comunicación verdadera en la que se consiga un compromiso entre las personas mediante el que cada uno alcance el mayor número de objetivos, conforme a sus necesidades y derechos respetando los de los demás. En este compromiso va implícito el respeto y, aunque no se llegue a un acuerdo entre los hablantes, existe el derecho a que cada uno tenga su opinión y no se intenten imponer exigencias sobre el otro.
      Una persona es asertiva cuando afirma o niega positivamente, con seguridad, sencillez o con fuerza, pero respetando a los demás, sin ofender.

    En la práctica ser asertivo es:

    • Ser capaz de decir “no”.
    • Ser capaz de pedir un favor o petición.
    • Ser capaz de expresar tanto los sentimientos positivos como negativos de manera adecuada.
    • Ser capaz de comunicarse adecuadamente.
    • Ser capaz de expresar una opinión.
    • Ser capaz de mantener los derechos propios.

    Cualidades de una persona asertiva:

    Se siente libre de manifestarse, mediante palabras o actos. “Este soy yo, esto es lo que pienso, quiero y siento”.
    Puede comunicarse con personas de cualquier nivel. La comunicación siempre será abierta, directa, franca y adecuada. Tiene una orientación activa en la vida, sabe lo que quiere e intenta hacer que aquello que quiere suceda.
    Actúa de un modo que juzga respetable. Acepta sus limitaciones y entiende que no siempre se puede ganar.

    Consecuencias:

    1. Sobre el emisor: posibilitar que se manifieste libremente, con una comunicación honesta que aumenta la probabilidad de que le respeten. Y aunque no siempre se consigan los objetivos, el haberlos expresado generalmente produce satisfacción.
    2. Sobre los destinatarios: recibir información clara y no manipulada que incitará a que ellos también se expresen de la misma forma, creando relaciones basadas en la sinceridad, cuyo resultado es la satisfacción de las dos partes.

    Hay situaciones en las que la conducta asertiva produce malestar en la otra persona, ya que puede que la otra persona no le guste o no acepte lo que le han expresado. Sin embargo, el modo en que se ha comunicado logra que las relaciones no se deterioren y que a largo plazo estas consecuencias sean positivas.

    Características personales de personas de manera asertiva:

    1. Buena autoestima.
    2. Pensamientos y actitud positiva que facilitan las relaciones.
    3. Asume su parte, sea buena o mala.
    4. Acepta a los demás.
    5. Conoce sus derechos y los de los demás.
    6. Sabe cuándo expresar sus pensamientos y emociones.
    7. Utiliza palabras y gestos adecuados a las distintas situaciones.

    El estilo de comunicación asertiva:

    Se aprende, se entrena, en cualquier momento de nuestra vida y es necesario que lo hagamos lo más pronto posible si queremos tener éxito personal y social. Y una persona asertiva se relaciona adecuadamente, consigue sus objetivos, reconoce sus limitaciones y potencia sus fortalezas, siempre respetando a los demás, como a sí mismo.