En nuestro centro utilizamos la tecnología, que funciona de manera muy sencilla, a través de unas gafas de Realidad Virtual y un teléfono celular. Así podrás sumergirte en entornos virtuales hiperrealistas que han sido diseñados por psicólogos y cuya eficacia ha sido comprobada en diferentes tipos de tratamientos.

El principal objetivo de esta tecnología inmersiva, que incluye la realidad aumentada y vídeos en 3D y 360º, es lograr que experimentes reacciones muy parecidas a las que tendrías en el mundo real, pero en un entorno completamente seguro. Por ejemplo, si sufres una fobia, en el entorno virtual podrás enfrentarte a la situación que te genera temor, de forma paulatina, para que puedas lidiar con esas reacciones sin agobiarte demasiado.

Además, contarás en todo momento con el apoyo del psicólogo, que te guiará para que vayas superando las diferentes escenas pudiendo controlar la presentación del estímulo fóbico para que el nivel de ansiedad no aumente demasiado y puedas manejar tus emociones. De hecho, durante las sesiones de Realidad Virtual tomaremos un registro de la conductancia de la piel mediante el biofeedback, así podremos detectar esas pequeñas señales que indican la presencia de estrés y desvelan el grado de ansiedad que experimentas. De esta forma, podrás también comprobar de forma gráfica tus avances.

Además de exponerte a los estímulos visuales y auditivos de una situación temida el programa también tiene la opción de emular síntomas de ansiedad como la visión borrosa, la taquicardia o la hiperventilación,esto es muy útil cuando lo que se teme son los síntomas de ansiedad en sí mismos, como sucede en el trastorno de pánico.

 

 

¿Para qué se utiliza la Realidad Virtual?

La Realidad Virtual se utiliza para tratar un amplio abanico de problemas psicológicos, entre ellos:

  • Miedo a hablar en público
  • Fobia a los perros
  • Fobia a las cucarachas
  • Fobia a las arañas
  • Fobia a las palomas
  • Miedo a volar
  • Miedo a las inyecciones y a las agujas
  • Miedo a la sangre
  • Miedo a las alturas
  • Miedo a conducir
  • Claustrofobia
  • Agorafobia